Actualización: La luz al final del túnel

21/6/2007

 

Hoy he recibido un email verdaderamente alentador y que me permite ver una luz al final del túnel. Aún está lejana, pero parece que empieza a definirse.

Me ha escrito la agencia literaria de la que he estado hablando en mis últimos artículos, y que, cada día que pasa, me gusta todavía más. Si recordáis, escribí un artículo el día que les envié mi manuscrito por correo, hace exactamente dos meses, el 10 de abril. Lo curioso es que en su día, me dijeron que tardarían dos meses en darme una respuesta, a partir del momento en que recibieran el manuscrito, y el plazo no ha posido ser más exacto.

Según el email, han recibido un informe positivo de su lector, lo que pinta bastante bien. Me piden un poco más de paciencia, ya que quieren evaluar el manuscrito con más detalle. Me darán una respuesta definitiva el mes que viene.

Como podéis suponer, estaba casi a punto de proferir un grito de alegría mientras leía el email, hasta que he leído eso de que tengo que esperar un mes más. De todos modos, confío es que sea un mero trámite, de cara a detectar algún fallo que deba corregir o algún pasaje de la obra que no termine de convencerles. Me lleva a pensar eso el hecho de que, como conclusión del mensaje, me preguntan si existe ya alguna otra agencia literaria interesada en representarme. Parecen interesados, pero también cautelosos, lo que, en cierto modo, deja nuevamente a las claras su profesionalidad.

No sé si lo comenté en su día, pero esta agencia, cuyo nombre no revelaré hasta que haya firmado el contrato de representación (toco madera), representa al autor de uno de los mayores best sellers de este país en los últimos tiempos, por lo que estoy especialmente ilusionado con que hayan visto posibilidades en mi manuscrito y muestren cierto interés en representarme. Quién sabe, tal vez este mes sea para que hagan un primer contacto con alguna editorial amiga suya. No sé exactamente cómo funciona una agencia literaria (nunca antes había llegado tan lejos con una), y todo lo que pueda imaginar puede estar equivocado, así que prefiero apagar mi mente por un tiempo, antes de que mi a veces hiperactiva imaginación me haga volverme loco. Pero a pesar de eso, una agencia de renombre y con buena fama como la que nos ocupa, encargará sus informes de lectura a personas de solvencia ya acreditada, ¿no?

En estos momentos, estoy como flotando. Dentro de un rato o unos días pondré de nuevo los pies en la tierra y esperaré con paciencia que llegue el 12 o 13 de julio, ya que, atendiendo a la puntualidad suiza de esta agencia, será la fecha aproximada en la que me responderán con su decisión definitiva. Cruzad los dedos conmigo. Si lo consigo y ellos me consiguen un contrato de edición, será un sueño hecho realidad, y mi oportunidad para que las historias que bullen en mi cabeza lleguen a más gente.

Como siempre, os mantendré informados.

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